En los últimos meses hemos pasado un calvario, nadie se puede imaginar lo que ha supuesto la reclasifición del 15 al 17, por muy duro, por muy difícil que lo imaginéis más.
Todo estaba siempre, pendiente de un hilo, si publicas algo se puede caer, esto es confidencial, esto no se puede decir, así todo el tiempo, la angustia subía por segundos, la espera de los afectados(gracias por la paciencia) , la situación de locos que vivíamos día día , las alternativas siempre peores, en fin esto ha sido un verdadero infierno.
Hacienda no quería soltar el dinero, cuando casi lo teníamos, llego el recorte del 5% de los puestos, otra vez a empezar, el túnel no tenia fin, en definitiva y con toda seguridad esto ha sido lo más difícil que hemos hecho porque encima no hay dinero.
Bueno para concluir la administración ya hecho el volcado al registro central de personal a nivel 17 a todos los afectados y en este mes recibiereis los f21r y el f16r, ya nos enteramos de cuando van a pagar los atrasos, que espero sea durante este año.
Por ultimo se que muchos ya desesperaban, la administración es muy lenta, demasiado lenta, pero al final después de tanto insistir las cosas se resuelven.
Pd: si alguno quiere invitarse a una caña se la aceptamos.
jueves, 4 de noviembre de 2010
viernes, 29 de octubre de 2010
MARCELINO CAMACHO

Cuando entras en el local de la Seccion Sindical Estatal, hay una foto en un marco color ocre, de Marcelino Camacho, dando una asamblea en uno de los salones del Ministerio del Interior.
Corría el año 1991, era el mes de marzo, Marcelino se presento con una chaqueta y un jersey de cuello vuelto, venia acompañado de Josefina su mujer. Desde la esquina de Amador de los Ríos, donde esta la secretaria de estado de Seguridad hasta la puerta de entrada del ministerio, iba saludando a todo el mundo, y todo el mundo le quería saludar.
Al entrar por la puerta pronuncio unas palabras que todavía resuenan entre todos aquellos que las oyeron “ Quien me iba a decir a mi que daría una asamblea en el Ministerio de la Gobernación”. Su cara mostraba una felicidad increíble, estaba entrando en el ministerio que lo había ordenado su detención en tantas ocasiones, y todo el mundo le saludaba.
Su asamblea en el actual Salón Barco, hoy destinado fundamentalmente a cursos, fue un éxito total. Su satisfacción era evidente y su alegría también. Esa imagen la de la foto en el salón Barco preside la Sección Sindical, es esa foto la que nos recuerda que es comisiones obreras, la que nos dice todos los dias por quien tenemos que trabajar, es esa foto en definitiva la esencia de comisiones obreras.
Marcelino Camacho es y será la esencia de nuestra organización, alguien al que nunca podremos olvidar, alguien que permanece siempre presente en el recuerdo y en la memoria, alguien imprescindible como dijo Bertol Brecht “Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.”
Adiós querido Marcelino, nosotros nunca te olvidaremos.
jueves, 28 de octubre de 2010
EL RECORTE EN TRAFICO

Los presupuestos del año 2011 presentados por nuestro ministerio, tienen una importante reducción como era previsible pero hay dos direcciones generales donde el recorte lo podemos clasificar como brutal. Las dos direcciones generales son la de Protección Civil, que cuenta con una presupuesto de 12 millones para gestionar en políticas de protección civil y unos gastos de 14 millones entre gastos corrientes y de personal, curioso cuanto menos, y la otra dirección general es la de Tráfico.
La dirección General de Tráfico ve reducido su presupuesto en un 8% de media, casi 100 millones de euros menos que el presupuesto del año 2010. Este brutal recorte deja a tráfico en una situación muy complicada, precisamente al único organismo del Ministerio del Interior, que recauda, curiosa disfunción la de tráfico.
El año 2011 se prevé, duro muy duro en la dirección general de tráfico, los recortes serán generalizados, en todas las áreas y materias, en el área de personal también, y aquí ya salimos con el 5% de recorte, y 385 puestos amortizados durante el año 2010.
La situación de tráfico, es el espejo en el que se reflejara todo el ministerio en los próximos años, ahora se han salvado la policía y la guardia civil, pero por cuanto tiempo? cuanto tiempo pasara hasta que la policía, no tenga un recorte brutal, o la guardia civil.
Es curioso contemplar como Tráfico, organismo mucho mejor gestionado que otras direcciones generales, en materia de recursos humanos ( aunque a los de trafico les parece increíble, el resto esta peor gestionado) es el mas damnificado, la seguridad vial el gran éxito ahora pasa a ser el gran afectado por el recorte, hasta el punto de que en el concepto de seguridad y educación vial el recorte es del 30% respecto al año pasado.
En fin nos encontramos con un escenario, en el que no se pueden descarta nada, evidentemente habrá recorte de productividad, o al menos intento, recorte de plazas o intento, recorte de acción social y formación, recorte de dietas, recorte de todo, y ahora nos toca a nosotros, dar respuesta, nosotros estaremos...... falta completar la frase........... cada uno ya sabrá que hacer.........y como completa la frase...
viernes, 1 de octubre de 2010
Lengua de Serpiente
Este video que es de una canción de Javier Krahe y Joaquin Sabina, viene a poner de manifiesto que clase de lengua de serpiente tienen nuestros políticos. Se que la alternativa a nuestro presidente es peor que lo que tenemos, pero la sensación que yo tengo es que aqui gobernar gobiernan los grandes poderes económicos y nos exprimen cuando y como quieren.
jueves, 30 de septiembre de 2010
SEGUIMIENTO HUELGA

Hoy he visto algunos datos de la huelga, datos facilitados por nuestro ministerio en general el seguimiento de la huelga ha sido irregular, bueno bajo en general, pero hay algún dato que me ha llamado mucho la atención por encima de todos el 53% por ciento de seguimiento según el ministerio que la huelga ha tenido en trafico de Gijon, es el dato facilitado por la administración mas elevado de seguimiento de la huelga, pero hay ciudades como Barcelona por encima del 20% de seguimiento de la convocatoria o la jefatura de trafico de Madrid datos por encima del 15 %.
De momento solo nos han facilitado datos de trafico pero es curioso contemplar como si hay funcionarios, que pese a quien le pese, han asistido a esta convocatoria de huelga y en algunos lugares con mucha asistencia.
En total en nuestro ministerio la huelga según sus datos lo han seguido unos 1299 funcionarios, con unos servicios mínimos de casi 2500 funcionarios.
Nuestro ministerio suma mas servicios mínimos que casi todos los otros juntos, es que somos fundamentales para este pais, que pena que eso no se vea en nada mas que para adjucarnos servicios mínimos y no nos sirva para nada.
PGE 11.000 funcionarios menos
Los presupuestos generales del estado, presentados hoy por la Vicepresidenta segunda, tienen ya de entrada un primer titular, la administración general del estado pretende ahorrarse 11.000 puestos de trabajo utilizando la tasa de reposición que la rebajara al 10% este año es todavía el 15%. Esto quiere decir que cada 100 puestos solo se repondrán 10 y esto se aplicara en los próximos años, si en la administración del estado la media de edad supera los 55 años imaginemos los próximos años, la cantidad de puestos que la administración amortizara y la cantidad de gente que incorporara como empresa de servicios.
El futuro es negro, leeremos los presupuestos y los intentare ir desengranando, el primer ministerio en presentarlos el nuestro, lo hace la próxima semana primero el secretario de estado, luego el director de la policía, luego el subsecretario y al final el director de trafico, todo esto durante la semana que viene, haber que dicen y que presupuestos presentan.
Esto continua.... continuara.... y seremos menos, y nuestras respuestas es la que se ha visto, veremos cuantos puestos perderemos en la amortizacion todavia pendiente y cuantos puestos menos tendremos el año que viene y donde desaparecen.
El futuro es negro, leeremos los presupuestos y los intentare ir desengranando, el primer ministerio en presentarlos el nuestro, lo hace la próxima semana primero el secretario de estado, luego el director de la policía, luego el subsecretario y al final el director de trafico, todo esto durante la semana que viene, haber que dicen y que presupuestos presentan.
Esto continua.... continuara.... y seremos menos, y nuestras respuestas es la que se ha visto, veremos cuantos puestos perderemos en la amortizacion todavia pendiente y cuantos puestos menos tendremos el año que viene y donde desaparecen.
sábado, 25 de septiembre de 2010
martes, 21 de septiembre de 2010
Conjura contra la apatía. Juntas y juntos podemos
B. Marugán Pintos. Compañera del Instituto Social de la Marina.
Saben aquel que dice: Se encontró una hormiguita con un elefante en un ascensor y al verlo tan inmenso tímidamente la hormiga preguntó: ¿Cuántos añitos tienes? El elefante muy educado contesto: dos ¿y tú? Yo también tengo dos, pero es que he estado malita.
Desde que se anunciara la convocatoria de la Huelga General del 29 de septiembre este chiste infantil e inocente me viene a la cabeza. Si por un lado, el humor es un buen bálsamo para las heridas ¿por qué pensar en hormigas y elefantes ante una situación socio económica sin comicidad alguna? La campaña de asambleas previas a la huelga de las empleadas y empleados públicos me hizo ver claramente dos cosas: una fue el monstruo tan inmenso contra el que luchamos, la otra, la incapacidad de visualizar nuestra valía como trabajadores y trabajadoras.
Los primeros momentos de la crisis hicieron pensar en la necesidad de un cambio de modelo económico e ingenuamente planteamos esta crisis como la oportunidad de una regeneración ético-moral, donde al monstruo no se le veía tan inmenso, era especulador e inmoral y su propia avaricia parecía conducirle a su fin. Sin embargo, no ha sido así y ante una vuelta de tuerca más, hoy contemplamos pasmados y temerosos cómo el nuevo modelo de capitalismo que saldrá de ésta dejará, además de demasiados “cadáveres”, una sociedad más desigual, fragmentada, dividida y polarizada en la que de un lado quedaremos la inmensa mayoría de la población, mientras unos pocos, algunos de los cuales son responsables directos de esta crisis, se frotan las manos. En julio podíamos leer por ejemplo que “mientras el número de ricos en España creció en 16.000 en 2009 y ya alcanza los 143.000, cada vez son más las personas que atraviesan dificultades para llegar a fin de mes y uno de cada seis europeos tiene problemas para pagar las facturas”. La imagen es tan aterradora que se precisa conjurar.
Hay que nombrar a los monstruos
Como mi hijo me ha enseñado, los monstruos vistos de cerca no dan tanto miedo. Eso sí, hay que nombrarlos, que saber quiénes son, dónde están, de qué se alimentan y cómo se expanden. Si hacemos esto en lugar de temblar podremos, al menos, respirar y empezar a hacer preguntas fáciles y sencillas a quien debemos hacérselas como ¿por qué hay que recortar el gasto público cuando hasta ahora el conocido como Plan-E apostaba por la creación de empleo a través la inversión de las administraciones locales y el consumo familiar, por ejemplo de coches, para salir de la crisis? ¿Por qué en lugar de recortar gastos no se trata de ingresar más? ¿Por qué la crisis la estamos pagando la población más débil –“dependientes”, pensionistas, trabajadores y trabajadoras- cuando nosotros no la hemos provocado? ¿Por qué nos han dividido y fragmentado a la clase trabajadora?¿Cuánto tiempo de trabajo y reducción de las posibilidades en el mercado laboral supondrá la reducción y/o desaparición de ciertos servicios de atención y cuidado para las familias y en concreto para las mujeres que son las que se siguen ocupándose del trabajo familiar y de cuidados?¿Por qué se rompen pactos con los sindicatos cuando estos han actuado de forma responsable y bajo el principio de “buena fe”?¿Por qué meter mano a la reforma laboral para abaratar y facilitar el despido si el problema está en el modelo productivo? ¿Podemos pensar que se ha acabado el tiempo de la negociación colectiva, de la negociación sectorial e incluso de la negociación?
No asumir las imposiciones y plantear dudas puede ayudarnos a contextualizar y visualizar sin complejos al monstruo, aunque es cierto que incluso así el “elefante” ha entrado como en cacharrería de modo que no podremos salvar muchos bártulos. Hay alguna posibilidad de limitar los daños ¡Si hubiera organizaciones capaces de detener al elefante antes de que siga su camino de destrucción! Los sindicatos son una de esas organizaciones capaces, sino de detener al menos, de frenar al monstruo, pero a los monstruos les gusta moverse libremente y harán todo lo posible por no tener ninguna traba aunque haya que cargar fuertemente contra el movimiento obrero.
No eran buenos tiempos para el sindicalismo de clase
El liberalismo estaba triunfando, el individualismo campaba por doquier y no se avecinaban buenos tiempos para las prácticas colectivas y lo peor de todo era esa tristeza profunda que me sumió durante casi un mes al percibir a una clase trabajadora sin autoestima alguna. El trabajo y el valor del trabajo estaba siendo desplazado y se instalaba el “sálvese quien pueda”, la resignación o incluso la generosidad de aquellos que menos tienen y que son capaces de decir eso de “si estamos mal, todos tendremos que apretarnos el cinturón y colaborar”.
Después de cada asambleas me preguntaba ¿es que tan poco valemos que no podamos pensar que tenemos posibilidades de frenar las imposiciones del nuevo dios mercado? ¿Es que los mercados no tienen nombres y apellidos, algunos afortunadamente ya en la trena? ¿Es que los estados no tienen ninguna capacidad más que hacer el juego al mercado? Nos levantamos cada día temprano para acudir a nuestros puestos de trabajo, domesticados, seguimos instrucciones, dejamos nuestros conocimientos, nuestras habilidades, nuestra creatividad, atención y paciencia en lo que hacemos y ¿esto no sirve para nada?
La alianza entre el Estado y el mercado a través de armas tan poderosas como los medios de comunicación y el pensamiento único, en su apuesta por el capital, parecían tener a la población contra las cuerdas. Y sin embargo, sucedió que una buena mañana de julio me desperté con la buena noticia de que las personas empleadas en Metro de Madrid habían parado la ciudad. Las trabajadoras y trabajadores se habían unido para defender lo que era suyo, lo que estaba negociado y pactado y que ahora les querían quitar. Ese día creo que Madrid se dio cuenta del valor del trabajo. El mundo no lo mueven una serie de especulaciones bursátiles, le mueve el trabajo de las personas que lo realizamos. Ese día y el siguiente las compañera y compañeros de Metro nos mostraron que la bolsa de Tokio podía decir lo que quisiera, pero que si alguien no cobraba los tikects, limpiaba las estaciones, conducía los trenes, etc., muchas personas tardarían algunas horas en llegar a sus destinos. Después vino el Mundial de Fútbol y otra vez vimos que también “los pequeñitos”, los que trabajan hasta el final sumando sinergias pueden llegar muy lejos.
Entre todas y todos, juntos, podemos parar “al elefante”
Ante la convocatoria de Huelga General del 29 de septiembre, pensarnos como hormiguitas me lleva a anidar la esperanza. Las hormigas –la mayoría obreras- son pequeñas, laboriosas, invisibles, …, y forman parte de algo más grande, inmenso incluso, que puebla todos los suelos de la Tierra. Es cierto que las trabajadoras y trabajadores – estén o no en activo, sean de aquí o de allá- tenemos poco poder y quizá como nuestra hormiguita del cuento “hayamos estado un poco malitos”, pero somos muchas y podemos expresarnos dejando de hacer aquello que sabemos hacer, que es trabajar. Las huelgas nos cuestan dinero, tiene consecuencias a veces no deseadas, no son la purga de Benito, pero entre todas y todos, juntos, podemos parar “al elefante”.
De momento se están recortando y/o estancando los salarios, aumentando el paro, abaratando el despido, precarizando el empleo, en especial de jóvenes y mujeres, disminuyendo el colectivo objeto de la prestación por desempleo, amenazando con sanciones a las personas desempleadas que no acepten “desde el primer día” cursos de formación y poniendo en cuestión el Pacto de Toledo y nuestras pensiones, pero este es sólo el principio ¿Cuándo vamos a plantarnos para pelear por nuestros derechos laborales y ciudadanos? ¿Vamos a permitir que el elefante siga avanzando? Entre todos podemos pararlo y eso lo digo yo que soy de Muñopedro, un pueblo reconstruido a 5 kilómetros de la anterior población que arrasaron las hormigas, y quien haya estado en aquellas dehesas y haya visto el tamaño de semejantes bichos sabe perfectamente que esto no es ningún cuento.
¡A la huelga general!
Saben aquel que dice: Se encontró una hormiguita con un elefante en un ascensor y al verlo tan inmenso tímidamente la hormiga preguntó: ¿Cuántos añitos tienes? El elefante muy educado contesto: dos ¿y tú? Yo también tengo dos, pero es que he estado malita.
Desde que se anunciara la convocatoria de la Huelga General del 29 de septiembre este chiste infantil e inocente me viene a la cabeza. Si por un lado, el humor es un buen bálsamo para las heridas ¿por qué pensar en hormigas y elefantes ante una situación socio económica sin comicidad alguna? La campaña de asambleas previas a la huelga de las empleadas y empleados públicos me hizo ver claramente dos cosas: una fue el monstruo tan inmenso contra el que luchamos, la otra, la incapacidad de visualizar nuestra valía como trabajadores y trabajadoras.
Los primeros momentos de la crisis hicieron pensar en la necesidad de un cambio de modelo económico e ingenuamente planteamos esta crisis como la oportunidad de una regeneración ético-moral, donde al monstruo no se le veía tan inmenso, era especulador e inmoral y su propia avaricia parecía conducirle a su fin. Sin embargo, no ha sido así y ante una vuelta de tuerca más, hoy contemplamos pasmados y temerosos cómo el nuevo modelo de capitalismo que saldrá de ésta dejará, además de demasiados “cadáveres”, una sociedad más desigual, fragmentada, dividida y polarizada en la que de un lado quedaremos la inmensa mayoría de la población, mientras unos pocos, algunos de los cuales son responsables directos de esta crisis, se frotan las manos. En julio podíamos leer por ejemplo que “mientras el número de ricos en España creció en 16.000 en 2009 y ya alcanza los 143.000, cada vez son más las personas que atraviesan dificultades para llegar a fin de mes y uno de cada seis europeos tiene problemas para pagar las facturas”. La imagen es tan aterradora que se precisa conjurar.
Hay que nombrar a los monstruos
Como mi hijo me ha enseñado, los monstruos vistos de cerca no dan tanto miedo. Eso sí, hay que nombrarlos, que saber quiénes son, dónde están, de qué se alimentan y cómo se expanden. Si hacemos esto en lugar de temblar podremos, al menos, respirar y empezar a hacer preguntas fáciles y sencillas a quien debemos hacérselas como ¿por qué hay que recortar el gasto público cuando hasta ahora el conocido como Plan-E apostaba por la creación de empleo a través la inversión de las administraciones locales y el consumo familiar, por ejemplo de coches, para salir de la crisis? ¿Por qué en lugar de recortar gastos no se trata de ingresar más? ¿Por qué la crisis la estamos pagando la población más débil –“dependientes”, pensionistas, trabajadores y trabajadoras- cuando nosotros no la hemos provocado? ¿Por qué nos han dividido y fragmentado a la clase trabajadora?¿Cuánto tiempo de trabajo y reducción de las posibilidades en el mercado laboral supondrá la reducción y/o desaparición de ciertos servicios de atención y cuidado para las familias y en concreto para las mujeres que son las que se siguen ocupándose del trabajo familiar y de cuidados?¿Por qué se rompen pactos con los sindicatos cuando estos han actuado de forma responsable y bajo el principio de “buena fe”?¿Por qué meter mano a la reforma laboral para abaratar y facilitar el despido si el problema está en el modelo productivo? ¿Podemos pensar que se ha acabado el tiempo de la negociación colectiva, de la negociación sectorial e incluso de la negociación?
No asumir las imposiciones y plantear dudas puede ayudarnos a contextualizar y visualizar sin complejos al monstruo, aunque es cierto que incluso así el “elefante” ha entrado como en cacharrería de modo que no podremos salvar muchos bártulos. Hay alguna posibilidad de limitar los daños ¡Si hubiera organizaciones capaces de detener al elefante antes de que siga su camino de destrucción! Los sindicatos son una de esas organizaciones capaces, sino de detener al menos, de frenar al monstruo, pero a los monstruos les gusta moverse libremente y harán todo lo posible por no tener ninguna traba aunque haya que cargar fuertemente contra el movimiento obrero.
No eran buenos tiempos para el sindicalismo de clase
El liberalismo estaba triunfando, el individualismo campaba por doquier y no se avecinaban buenos tiempos para las prácticas colectivas y lo peor de todo era esa tristeza profunda que me sumió durante casi un mes al percibir a una clase trabajadora sin autoestima alguna. El trabajo y el valor del trabajo estaba siendo desplazado y se instalaba el “sálvese quien pueda”, la resignación o incluso la generosidad de aquellos que menos tienen y que son capaces de decir eso de “si estamos mal, todos tendremos que apretarnos el cinturón y colaborar”.
Después de cada asambleas me preguntaba ¿es que tan poco valemos que no podamos pensar que tenemos posibilidades de frenar las imposiciones del nuevo dios mercado? ¿Es que los mercados no tienen nombres y apellidos, algunos afortunadamente ya en la trena? ¿Es que los estados no tienen ninguna capacidad más que hacer el juego al mercado? Nos levantamos cada día temprano para acudir a nuestros puestos de trabajo, domesticados, seguimos instrucciones, dejamos nuestros conocimientos, nuestras habilidades, nuestra creatividad, atención y paciencia en lo que hacemos y ¿esto no sirve para nada?
La alianza entre el Estado y el mercado a través de armas tan poderosas como los medios de comunicación y el pensamiento único, en su apuesta por el capital, parecían tener a la población contra las cuerdas. Y sin embargo, sucedió que una buena mañana de julio me desperté con la buena noticia de que las personas empleadas en Metro de Madrid habían parado la ciudad. Las trabajadoras y trabajadores se habían unido para defender lo que era suyo, lo que estaba negociado y pactado y que ahora les querían quitar. Ese día creo que Madrid se dio cuenta del valor del trabajo. El mundo no lo mueven una serie de especulaciones bursátiles, le mueve el trabajo de las personas que lo realizamos. Ese día y el siguiente las compañera y compañeros de Metro nos mostraron que la bolsa de Tokio podía decir lo que quisiera, pero que si alguien no cobraba los tikects, limpiaba las estaciones, conducía los trenes, etc., muchas personas tardarían algunas horas en llegar a sus destinos. Después vino el Mundial de Fútbol y otra vez vimos que también “los pequeñitos”, los que trabajan hasta el final sumando sinergias pueden llegar muy lejos.
Entre todas y todos, juntos, podemos parar “al elefante”
Ante la convocatoria de Huelga General del 29 de septiembre, pensarnos como hormiguitas me lleva a anidar la esperanza. Las hormigas –la mayoría obreras- son pequeñas, laboriosas, invisibles, …, y forman parte de algo más grande, inmenso incluso, que puebla todos los suelos de la Tierra. Es cierto que las trabajadoras y trabajadores – estén o no en activo, sean de aquí o de allá- tenemos poco poder y quizá como nuestra hormiguita del cuento “hayamos estado un poco malitos”, pero somos muchas y podemos expresarnos dejando de hacer aquello que sabemos hacer, que es trabajar. Las huelgas nos cuestan dinero, tiene consecuencias a veces no deseadas, no son la purga de Benito, pero entre todas y todos, juntos, podemos parar “al elefante”.
De momento se están recortando y/o estancando los salarios, aumentando el paro, abaratando el despido, precarizando el empleo, en especial de jóvenes y mujeres, disminuyendo el colectivo objeto de la prestación por desempleo, amenazando con sanciones a las personas desempleadas que no acepten “desde el primer día” cursos de formación y poniendo en cuestión el Pacto de Toledo y nuestras pensiones, pero este es sólo el principio ¿Cuándo vamos a plantarnos para pelear por nuestros derechos laborales y ciudadanos? ¿Vamos a permitir que el elefante siga avanzando? Entre todos podemos pararlo y eso lo digo yo que soy de Muñopedro, un pueblo reconstruido a 5 kilómetros de la anterior población que arrasaron las hormigas, y quien haya estado en aquellas dehesas y haya visto el tamaño de semejantes bichos sabe perfectamente que esto no es ningún cuento.
¡A la huelga general!
RECLASIFICACIONES DEL 15 AL 17
Hoy buena noticia para variar, por fin la Cecir ha aprobado la reclasificacion del nivel 15 a 17 en la Guardia Civil, con la consiguiente amortización de puestos de personal laboral y funcionario, pero bueno por fin esta ya aprobado.
Ahora falta la policía, es el mas numeroso y la situación esta así, la cecir pide amortizar puestos, el ministerio los va a entregar pero hay otro problema la amortización de puestos que va conjunta y que ya os he puesto en este blog, es decir el ministerio esta intentado que ya que tiene que amortizar plazas de personal funcionario y laboral, que sirva para la reclasificación y que no tenga que hacer lo que ha pasado con trafico, que ha amortizado los puestos primero para pasar del 15 al 17 y luego los ha amortizado otra vez por el 5% de vacantes.
Bien esta es la situación ahora mismo, hoy, la amortización de puestos al 5% tiene que estar finalizada este mes de septiembre, así que en dos semanas deberíamos tener ya la solución definitiva que sera positiva seguro.
Por otro lado y esto la CECIR también lo ha dejado claro, no habrá mas reclasificiones de nivel 15 a 17 , fijando como fecha final para haber cumplido los dos años el 31 de mayo. Con lo que según vayáis cumpliendo los dos años hay que presentar escrito reclamándolo y cuando contesten negativamente presentar recurso contencioso, al cual nosotros no podremos a vuestra disposición.
Ahora falta la policía, es el mas numeroso y la situación esta así, la cecir pide amortizar puestos, el ministerio los va a entregar pero hay otro problema la amortización de puestos que va conjunta y que ya os he puesto en este blog, es decir el ministerio esta intentado que ya que tiene que amortizar plazas de personal funcionario y laboral, que sirva para la reclasificación y que no tenga que hacer lo que ha pasado con trafico, que ha amortizado los puestos primero para pasar del 15 al 17 y luego los ha amortizado otra vez por el 5% de vacantes.
Bien esta es la situación ahora mismo, hoy, la amortización de puestos al 5% tiene que estar finalizada este mes de septiembre, así que en dos semanas deberíamos tener ya la solución definitiva que sera positiva seguro.
Por otro lado y esto la CECIR también lo ha dejado claro, no habrá mas reclasificiones de nivel 15 a 17 , fijando como fecha final para haber cumplido los dos años el 31 de mayo. Con lo que según vayáis cumpliendo los dos años hay que presentar escrito reclamándolo y cuando contesten negativamente presentar recurso contencioso, al cual nosotros no podremos a vuestra disposición.
viernes, 17 de septiembre de 2010
LA MANIPULACIÓN
El lingüista Noam Chomsky elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios. Estas son las que utilizan ahora los medios de comunicación para denostar a los sindicatos, por cierto los mismos medios que hace 9 meses pedían una huelga general urgente. Este post solo pretende daros los parámetros para que veáis como nos manipulan y al mismo tiempo pretende que penséis sobre lo que nos esta pasando.
1. La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos….
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
1. La estrategia de la distracción
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos….
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.
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